Futuro complicado

- En estos días, el equipo chileno de la Copa Federación (símil femenino de la Copa Davis), se encuentra disputando por el Grupo I de la Zona Americana, su permanencia en la primera división regional. El equipo chileno dirigido por Melisa Castro, esta compuesto por las jugadoras Valentina Castro (449º), Andrea Koch (674º) y Melisa Miranda (1.180º).
Negativa ha sido la participación de la escuadra nacional en la Copa Federación, en el debut, Chile cayó por tres a cero ante México. Valentina Castro y Andrea Koch perdieron sus partidos de individuales ante sus rivales aztecas, complicando la opción chilena de mantenerse en el Grupo I de la Zona Americana.
Para agravar la situación, este jueves el equipo femenino sumó su segunda derrota en Medellín, esta vez ante Canadá, por tres a cero. El triunfo norteamericano se cimentó gracias a las victorias en los juegos de sencillos de Stephanie Dubois y Aleksandra Wozniak frente a Valentina Castro y Andrea Koch, respectivamente.
Recién este viernes se produjo el primer triunfo de las nacionales ante la selección de Uruguay. A primera hora, Valentina Castro derrotó a María Eugenia Roca Recare luego, hizo lo propio Andrea Koch venciendo a Estefanía Craciun. Con este resultado Chile aseguró el tercer lugar de su grupo.
Ahora el equipo chileno tendrá la posibilidad de disputar el sábado el partido por la permanencia en el Grupo I de la Zona Americana ante Cuba, el cuarto del Grupo B. El cuadro perdedor descenderá automáticamente al Grupo II.
Primera B: Un campeonato con tradición
Durante el 2006, se jugará un campeonato de dos ruedas, todos contra todos, de ida y vuelta, que determinara a los equipos que lucharán en la fase final por los cupos para llegar a la elite del balompié nacional.
Este año el torneo de la Primera B se caracterizara por su simpleza, de acuerdo a sus realidades económicas y a sus objetivos deportivos, 12 clubes buscaran obtener el ascenso al fútbol de honor en dos ruedas de 11 fechas, donde los primeros 8 equipos disputaran una liguilla final, que entregará cuatro plazas: dos de forma directa y dos en la promoción. En tanto, los cuatro últimos se medirán para determinar al único elenco que perderá la categoría, descendiendo a la Tercera División.
Entre las instituciones participantes, esta temporada los equipos llamados a ser dominadores del torneo son Ñublense, Curicó Unido, Osorno y los recientes descendidos San Felipe, Temuco y Melipilla.
Lo que contrasta con la realización del campeonato son los severos problemas que tienen la los clubes de la Primera B, la mayoría arriesga su permanencia en la actividad al no cancelar sus deudas de arrastre por finiquito y sueldos impagos con la ANFP. Como fue el caso de Temuco que actualmente debe alrededor de 90 millones de pesos no teniendo derecho de televisión, ni la posibilidad de traspasar un jugador ni auspiciadores.
Al margen del sistema de campeonato, la particularidad de esta categoría de ascenso del fútbol chileno es que los planteles deben contar con al menos cuatro jugadores sub 23 y dos en cancha, más dos elementos sub 20 y uno en el campo de juego. Este cambio en la reglamentación busca hacer incapie en la necesidad de buscar elementos jóvenes que puedan no solo cumplir con el estatuto sino que a la vez ser un verdadero aporte.